viernes, 28 de marzo de 2008

El Genial Charles Chaplin


Actor director, guionista y músico de origen británico (Londres, 1889-Corsier-sur-Vevey, Suiza, 1977). Autor completo, puede que el primero en la cronología cinematográfica, en todo el sentido de la palabra (él mismo escribió la música de sus películas sonoras), Charles Spencer Chaplin encarnó el cine para millones de personas durante varias generaciones, proyectándose en la personalidad de Charlot. Secreto en muchos aspectos, sin embargo el hombre es inseparable del autor. Proveniente de una familia de music-hall al principio próspera pero que a finales de siglo cayó en la miseria, Chaplin debutó en el teatro a los cinco años y desde muy joven tomó parte en las giras a través de Inglaterra y de Europa antes de embarcarse para los Estados Unidos en 1912 (después de una primera estancia en 1910). Mack Sennett se fijó en él, la Keystone lo contrató (dic. 1913) y debutó allí como intérprete de Henry Pathé Lehrman en enero de 1914. Pronto realizó él mismo sus películas, de una y después dos bobinas a un ritmo frenético, dejando la Keystone por Essanay (1915), ésta por la Mutual (1916) y esta última por la First National (1918). En unos cuantos años su salario aumentó diez veces en proporción a un éxito fulgurante que hizo de él el cómico más popular de los Estados Unidos y más tarde del mundo entero. Cofundador de la United Artists con Griffith, Fairbanks y Mary Pickford (1919), pasó a la realización de largometrajes que necesitaron meses de preparación y que fueron objeto de campañas publicitarias muy bien calculadas al controlar Chaplin completamente producción y distribución. Intentaría, incluso, la producción de películas de otros, con The Seagull de Sternberg (para él fue un fracaso y no la distribuyó jamás).

Durante este tiempo, el hombre Chaplin debe capear los primeros temporales de una vida privada que sus dos giras triunfales, en 1921 y 1932 por Europa y más tarde por el resto del mundo contribuyeron a hacer pública. Su primer matrimonio y su primer divorcio (Mildred Harris, 1918, 1920) pasó desapercibido. Pero no ocurriría lo mismo en el segundo (1927), con Lita Grey (casada en 1924) que le interpuso un proceso "escandaloso" haciendo de él el blanco de las ligas puritanas. Además, Chaplin debería afrontar las consecuencias del final del cine mudo, que sobrevino cuando su estilo visual había alcanzado la cumbre. Indiferente, incluso hostil, a la técnica, sólo produjo películas habladas con largos períodos de tiempo entre ellas: Luces de la ciudad es una película sonorizada. Si el matrimonio de Chaplin con Paulette Goddard (1933-1941) gozó de gran discreción, las películas de este período inquietaron al público: Tiempos modernos atacaba el trabajo en cadena, y El gran dictador anunciada abiertamente como panfleto ántihitleriano, le aportó a Chaplin los ataques de los medios aislacionistas. Durante la guerra, intervendría en favor de la apertura del "segundo frente" y, en 1947, sería acusado por la Comisión de Actividades Antiamericanas de simpatizar con el comunismo.

Sus inicios: La Pantomima

El genio de Chaplin hay que buscarlo primero en su oficio original: la pantomima, que enriqueció y refinó casi excesivamente, y después dominó (cf. su doble papel en El gran dictador). A distancia, ella entra en sus películas mudas en composiciones a veces conflictivas con su sentido del espacio todavía demasiado estrecho, pero pronto más sutil que el de Mack Sennett (relación entre los gestos de personajes diferentes, elección de ángulos, cambios de escala). Después la filosofía de Charlot, vagabundo famélico, a menudo víctima, a menudo sentimental pero en ningún caso simple, y ligeramente sádico en ciertos momentos, ha sido indebidamente elevada al rango de un humanismo universal (lo que no significa, en absoluto, que la reflexión sobre la condición humana esté ausente). Sus límites están indicados por el famoso gag de Tiempos modernos en donde el "hombrecillo" se encuentra a la cabeza de una manifestación... porque agita el trapo rojo de una interrupción de tráfico. Hoy, tras un eclipse debido a la política malthusiana del mismo Chaplin en cuanto a una nueva aparición de sus películas, al redescubrimiento de Buster Keaton, a la debilidad de los comentarios vacíos que añadió a algunas de sus obras (sobre todo La quimera del oro) y a la cursilería intrínseca de Candilejas, la reedición integral de los largometrajes nos ha recordado la verdadera grandeza, no exenta de amargura pero a menudo dotada de hermosa generosidad, que sigue siendo la de Chaplin.

El injusto "Oscar"

Una de las mayores injusticias de la historia de los Oscar es que el genial Charlie Chaplin jamás ganase un Oscar como director o protagonista. En 1971 se le dio un más que merecido Oscar Honorífico “Por el incalculable efecto que ha producido en el arte del siglo XX: El Cine”.

Cabe señalar que Charlot participó en una película que sí ganó un Oscar, su nombre, El circo (The Circus; Estados Unidos, 1928) Premios: Oscar mejor actor, director, guionista y mejor película 1929. Entabló roles con actores como Merna Kennedy y Betty Morrisey. Fue el último film mudo de Chaplin. El vagabundo Charlot al huir de los policías encuentra refugio en un circo, conoce a una muchacha quien trabajosamente quiere ser domadora de caballos. Chaplin la ayuda a lograr su propósito y se ilusiona con la joven pensando que ganó su corazón. Sin embargo, la domadora se siente atraída por un equilibrista. Mientras tanto, le suceden mil y una peripecias.

Chaplin, que por entonces vivía en Europa a dónde se fue por la caza de brujas, volvió por primera vez a Estados Unidos en mucho tiempo, el genio no pudo evitar emocionarse, y al recoger el Oscar dijo: “Este es un momento muy emocionante para mí y las palabras parecen fútiles, tan enclenques… Sólo puedo decir gracias por el honor de haber sido invitado aquí. Sois maravillosos, gente dulce”.

Datos interesantes

* Charles Chaplin fue la persona más conocida del mundo desde 1917 hasta mediados de los años treinta. Este dicho está avalado por dos hechos: la rápida difusión del cinematógrafo en las décadas de los años veinte y treinta y también en el viaje que realizó por países de todo el mundo, donde era recibido por grandes multitudes.

* En español, ha quedado la palabra «charlotada» para reflejar una acción grotesca o ridícula y una corrida de toros de tono cómico. Su nombre proviene del torero cómico Carmelo Tusquellas, apodado Charlot porque su traje y estilo evocaban el de Chaplin.

* Se dice que el humor que muestra Charlot en sus películas es «universal». Para comprobar esto, a finales de los años 90 se realizó un experimento, consistente en proyectar varios de los cortos de Charlot a distinto público, de distintas culturas, que nunca antes habían visto a Charlot y, en muchos casos, ni siquiera habían tenido la oportunidad de ver televisión y cine. El experimento dio resultados concluyentes: aunque había culturas donde no entendían lo que veían (no eran capaces de entender las construcciones, vehículos, ropa, protocolos sociales, etc, de la Norteamérica de principios del siglo XX), sí que se divertían y reían con las persecuciones, caídas, tartazos, trucos, timos, etc. protagonizados por Charlot.
* Candilejas (1952) es la antepenúltima película de Charles Chaplin. El artista británico espacia cada vez más sus proyectos en el tiempo. Pero este film está hecho a conciencia por el cómico. Chaplin sabe jugar perfectamente los tiempos de la comedia y el drama. Todo ello envuelto por unos diálogos tiernos y perfectamente elaboradas. Cabe destacar también la banda sonora de la película, compuesta por el propio Chaplin, y que es uno de los grandes temas de la historia del cine. De hecho, por esta composición, Chaplin ganó el Óscar en 1972 a la mejor musica original 20 años después del estreno de la película.

* Como curiosidad cabe destacar que una vez participó en un concurso de imitadores de Charles Chaplin pero no alcanzó ni las finales, aunque leyendas urbanas dicen que quedó tercero o segundo.

* El prestigioso director italiano Pier Paolo Pasolini era fan de Chaplin y de sus películas. En su película Los cuentos de Canterbury, el personaje de Ninetto Davoli es una especie de recreación del personaje de Charlot. Una de las hijas de Chaplin, Josephine Chaplin también trabajó en la película, felicitando a Davoli por su excelente homenaje a su padre.

Bibliografía

CHAPLIN, Charles, Mi autobiografía. Editorial Debate, 1996
VILARDELL BALASCH, Víctor, Chaplin, el fabricante de sueños, Editorial El Rompecabezas. Colección Sabelotod@s. 2007



2 comentarios:

  1. chaplin era y es un genio sin par...

    bue, prefiero a Keaton pero eso es otro tema... nadie duda q charlot es un grande universal...

    salu2

    Cuando el arte ataque

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