jueves, 13 de septiembre de 2007

Lo que el viento se llevó: Un clásico del Cine


Director: Victor Fleming / Año: 1939 / Intérpretes: Clark Gable, Vivien Leigh, Leslie Howard, Olivia de Havilland, Thomas Mitchell
La superproducción de David O. Selznick marcó un hito en el mundo cinematográfico, ganó 8 de las 13 nominaciones a los Oscars de la Academia de Hollywood, y dejó para la posteridad la romántica historia de Escarlata O'Hara, Rhett Butler, Melania Hamilton y Ashley Wilkes, obra de Margaret Mitchell. El guión —obra de Sidney Howard, merecedor de un Oscar— se basa en la novela escrita por Margaret Mitchell. La película se ambienta en el sur norteamericano, en Atlanta, donde aún perdura la esclavitud y los grandes terratenientes... Cuenta la historia de una orgullosa y rica jovencita llamada Escarlata O'Hara (Vivien Leigh) que en los tiempos de la guerra de secesión americana, lucha por salir adelante después de la muerte de su padre y en una nación en guerra. Suspira por el amor de Ashley Wilkes (Leslie Howard), hasta el punto de que sobrepone este interés a cualquier otra cosa. Su vecino Ashley —un noble sureño— acaba casándose con Melania Hamilton (Olivia de Havilland), una mujer buena y adorable, frustrando así las aspiraciones de Escarlata. Al tiempo, un apuesto pero no tan noble negociante llamado Rhett Butler (Clark Gable) se enamora de Escarlata.

Lo que el viento se llevó (Gone with the wind) llegó a rodarse con 5 directores distintos: Reeves Eason, Sam Wood, William Cameron Menzies, George Cukor y por supuesto Víctor Fleming. Y esto sin contar la escenas rodadas con directores de segunda unidad, que fueron unas cuantas debido a los avatares del rodaje. Era una historia magna y el rodaje fue hecho a la medida. La cinta tiene una duración de tres horas y media (211 min.) y un increíble presupuesto que alcanzó entonces los 4,25 millones de dólares. Se convirtió en la película más larga y más cara de la historia. Y es que Selznick era bien consciente de que esta película sería un clásico de todos los tiempos. A decir verdad Lo que el Viento se llevó es una telenovela llevada al cine y que refleja parte de la historia de los Estados Unidos. Su importancia radica en que reune muchas caracteristicas didácticas para las nuevas generaciones de cineastas que tienen como ejemplo de qué hacer o que no se debe de hacer cuando se emprende un proyecto cinematográfico. Las actuaciones de los actores tienen la característica de la época, porque ahora resultan algo sobreactuadas pero no dejan de ser buenas.

Como anécdotas y curiosidades diremos que la elección del papel de Escarlata, como es bien sabido, generó gran espectación y fueron muchas e importantes actrices las que se ofrecieron para el papel: Katharine Hepburn, Joan Crawford, Barbara Stanwyck, Paulette Goddard, Norma Shearer... Sin embargo, Selznick estaba convencido de que "Escarlata" necesitaba a una actriz que aún no fuera conocida, y así es como después de un interminable —dos años— y multitudinario casting —1.400 candidatas— contrató los servicios de Vivien Leigh para el que sería el papel de su carrera. también se dice que el actor Clark Gable padecía de Halitosis (mal aliento bucal) y que las escenas de amor que Vivien Leigh interpretaba con él le resultaban muy desagradables, además de ésto ellos no se llevaban bien. Para el incendio de Atlanta también se utilizaron los decorados de "El húltimo mohicano" y "El pequeño Lord". En el plano en el que se muestran, cantidad de heridos desde un plano cenital, la mayoría de los "heridos" son muñecos vestidos. Al lado de los muñecos colocaron personas vivas para evitar sensación de falsedad. La escena en que Rhett coge a Scarlett y sube la escalinata hasta el dormitorio con ella gritando y pataleando tuvo que repetirse varias veces. Clark Gable, que entonces tenía treinta y ocho años y estaba en plena forma, subió las escaleras a paso ligero, con Vivien Leigh a cuestas, un buen número de veces, repitiendo la escena cada vez que se lo pidió el director Victor Fleming, buen amigo suyo. Sin embargo, llegó un momento en que el actor empezó a acusar el cansancio, pero Fleming le hizo repetir la toma una vez más. El derrengado actor subió de nuevo los pesados escalones cargando con Leigh, tras lo cual Victor Fleming le dijo, jocosamente: "En realidad no necesitaba esta última toma, pero había apostado a que no eras capaz de subir otra vez esas malditas escaleras..."

Los dejo con la escena final de la película...


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