lunes, 13 de agosto de 2007

LoS dIbUjOs De HaNnA - bArBeRa


Hoy he tenido una revelación. Cuando me he despertado, esta mañana la pereza ha podido conmigo y he decidido aparcar diez minutos mis obligaciones. He encendido la tele y me he encontrado con un viejo amigo: el Oso Yogui. Pero no era el programa del Oso Yogui lo que estaban dando, sino otra serie (de cuyo nombre no logro acordarme) en la que se daban cita algunos de los personajes más emblemáticos de la factoría Hanna-Barbera. ¡Hacía años que no veía dibujos animados de Hanna-Barbera!
Junto con Disney y la Warner, Hanna-Barbera forma (o formaba, no sé cómo está el panorama de la animación televisiva actual) el triunvirato de los dibus. Los carismáticos personajes creados por el binomio William Hanna y Joseph Barbera (y no una mujer llamada Hanna y apellidada Barbera, como pensaba yo de pequeño) se encuentran entre los favoritos de unas cuantas generaciones. Una interminable lista de personajes, basados todos en los habitantes de un zoológico, diseñados con trazos angulosos (recientemente recuperados por Dreamworks en la divertida Madagascar), nos acompañaron en nuestra infancia, de mañana y tarde, por cortesía de América Televisión y Panamericana Televisión: Al citado
Oso Yogui y su sobrino Boo-Boo, se unen (y perdón por lo exhaustivo de la lista, pero lo merece) el miedoso Scooby Doo y compañía; Los Picapiedra (y derivados como Los Pequeños Picapiedra o Pebbles y Bam-Bam); sus equivalentes futurísticos Los Supersónicos; ¡la Hormigaaa Atómicaaaaaa!; Canito y Canuto –ejemplo de familia canina monoparental–; Maguila el Gorila con su ansia devoradora de bananas; el tranquilo Huckleberry Hound; Leoncio y Tristón, (“No te sulfures Leoncio”); el caballo cowboy Tiro Loco MacGraw; la pandilla de los Autos Locos –mención aparte merece el inefable Pierre Nodoyuna y su inseparable Patán (parecido a otro perro de nombre Pulgoso que vivía con una abuelita); el morrocotudo Don Gato seguido por su mancha, siempre perseguidos por el agente Matute; Hong-Kong Phoey, experto karateka; Pixie y Dixie y el gato Jinxs (“Marditos roedores”); la Tortuga D’Artagnan y Dum Dum; el León Melquíades; el Pulpo Manotas (ese soy yo); Pepe Pótamo o el Lagarto Juancho.No están todos los que son, pero los que están son mis favoritos. Y por supuesto, todos ellos con un entrañable acento sudamericano. Lo cierto es que del nombre de muchos no me acordaba, y al indagar en busca de información me ha invadido la nostalgia recordando la cantidad de horas que pasé con estos compañeros...Parece que en los canales digitales Cartoon Network y Boomerang las reposiciones de las aventuras de los arriba mencionados son constantes. Creo que un día de estos va a caer una maratón de Hanna-Barbera... ¿alguien se apunta? P.D. Si tuviera que decidir tajantemente que van a ver mis hijos por la tele, si Pokemon y similares o disfrutase con Yogui, los Picapiedra, la Hormiga Atómica o el Lagarto Juancho, mi decisión estaría muy clara. Se que los tiempos cambian, que ahora para que sea chiste, se tienen que tirar un pedo o un eructo las caricaturas de hoy, pero no me resigno a demostrar a mi prole que aquellas obras de arte no solo por el trabajo que demandaba dibujarlas si no por la música que usaban, eran muy superiores. Eran otra cosa...
Van a ver mayores comentarios sobre cada uno de aquellos dibujos que nos eclipsaban de momentos por esos años.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Haz tus comentarios aquí